La emergencia desatada por los incendios forestales en la región del Biobío tiene diferentes aristas, por lo que el Gobierno Regional ha puesto el foco en gestionar acciones para enfrentar cada una de ellas.
De acuerdo a los primeros catastros, tras los siniestros se identificaron 480 pymes afectadas directa o indirectamente, entre ellas, las del Barrio Chino de Lirquén.
“Con este tema del incendio hemos perdido. Se ha hecho complicado, porque no tenemos mucha gente”, lamentó Melanie Campos, una locataria del tradicional sector donde, pese a la temporada estival, no sacan cuentas positivas.
La situación en Punta de Parra no es mejor, donde, según indicó Priscilla Villouta, encargada de Fomento Productivo de la Municipalidad de Tomé, “fueron afectadas empresas constructoras, mano de obra, almacenes, panaderías, servicios en general en la zona turística”.
Ante este escenario, el GORE Biobío instauró la Mesa del Fomento al Emprendimiento, que busca generar articulaciones que permitan reimpulsar la actividad económica en las zonas afectadas.
“Lo relevante es ver en qué aspecto específico, cada servicio, cada empresa y cada elemento de la sociedad civil, pueden ayudar”, explicó el gobernador (s) del Biobío, Juan Pablo Besser.
En ese sentido, las reuniones han incluido a municipios, entidades estatales vinculadas al fomento y gremios productivos, buscando coordinar iniciativas y articular para llegar de manera eficaz con la ayuda.
“Es súper relevante que estemos todos coordinados, cada uno en lo que es más rápido y más eficiente para poder ayudar de mejor forma a las personas afectadas”, añadió Besser.
Asesorías técnicas, alternativas de financiamiento y actividades que dinamicen la economía son algunas de las alternativas que se han propuesto para abordar la arista productiva tras los devastadores incendios.







