Un centenar de estanques con más de 600 litros de agua se entregaron este jueves en zonas afectadas por los incendios forestales que afectan la región del Biobío desde el fin de semana.
Gracias a la articulación público-privada, familias afectadas de Brisas del Edén, Villa Edén y Punta de Parra de Tomé, podrán acceder de manera más simple a este elemento tan necesario en medio de la emergencia.
“Es parte de las coordinaciones y gestiones que hemos hecho desde el Gobierno regional para acelerar la entrega de ayuda, en este caso, del mundo privado”, explicó el gobernador del Biobío, Sergio Giacaman.
En el lugar, las llamas arrasaron con todo, por lo que los vecinos están trabajando arduamente para ponerse de pie.
“Los estanques desaparecieron, se derritieron. Era la forma en que teníamos agua en nuestros hogares”, describió Soledad Palma.
En tanto, Inés Jara aseguró que “es lo primordial el agua. Ayuda un poco más, porque es necesaria para todas las cosas”.
Considerando todas las pérdidas y dificultades que provocaron los incendios, esta ayuda da un leve respiro. “Tener un estanque más grande en el lugar nos va ayudar a poder asearnos, comer de manera digna, nos daban alimentos y teníamos que comer con las manos sucias, esto será de gran ayuda”, sostuvo Palma.
En el Gobierno Regional se instauró un centro de acopio para ir en ayuda de quienes más lo necesitan, desde el cual se ha enviado donaciones a distintas zonas afectadas.
Además, el Consejo Regional aprobó un marco presupuestario cercano a los 35 mil millones para la emergencia y reconstrucción, de los cuales, $2 mil 359 millones pueden ser utilizados de forma inmediata.
“Esperamos también que, de esa manera, se acelere la ayuda por parte del Gobierno. Están activas las fichas de emergencias, los informes alfa. Llegó el momento de dar un paso, mientras se sigue combatiendo, abastecer a los vecinos con agua y luz”, cerró Giacaman.












